Se llevó a cabo el cuarto y último encuentro de la tercera edición del Programa de Formación Continua 2025 sobre “MASI, Grooming y delitos sexuales contra menores en entornos digitales, trata de personas y delitos conexos”, organizado por el Ministerio Público de la Provincia de Buenos Aires junto al Grupo Petersen y el espacio i3. Esta jornada se enfocó en “Análisis digital. Nuevas tendencias”.
El Programa de Formación Continua constituye una política estratégica de capacitación destinada a fiscales especializados, investigadores y personal de la Policía Judicial, con el propósito de consolidar saberes y promover buenas prácticas frente a fenómenos delictivos complejos y de alto impacto social.
Tras dos ediciones previas altamente valoradas, el PFC se ha consolidado como un espacio de referencia en la región.
En 2023 se trabajó sobre la investigación criminal de fraudes bancarios y ciberdelitos, con la colaboración de las asociaciones bancarias ABA y ADEBA y de COELSA, generando un valioso diálogo entre el sector público y privado.
En 2024 se profundizó en la investigación digital, la ciberinteligencia y la innovación tecnológica aplicada a la justicia, con la participación de expertos nacionales e internacionales, y el acompañamiento de las Embajadas de Francia y Estados Unidos, así como de instituciones como Amazon, Fortinet, Telecom, la Universidad Nacional Raúl Scalabrini Ortiz y la ONG Bitcoin Argentina.
Esa edición reunió más de 1.400 inscriptos de Argentina y de otros países de la región, alcanzando un impacto federal e internacional sin precedentes.
En este marco, la edición 2025 se centró en la prevención y persecución del Material de Abuso Sexual Infantil (MASI), el grooming y los delitos sexuales contra menores en entornos digitales, y la trata de personas y delitos conexos, análisis de datos y redes, trazabilidad de transacciones financieras y tecnología forense aplicada a casos complejos. Se trata de problemáticas que exigen un abordaje judicial y operativo sofisticado, basado en estándares internacionales y cooperación institucional.
A lo largo de estas jornadas, llevamos adelante un proyecto sumamente ambicioso y de vanguardia dividido en cuatro encuentros cada una orientada a explorar y profundizar en las tendencias más avanzadas.
En todos ellos, se brindaron exposiciones profundas sobre los aspectos jurídicos, investigativos y tecnológicos vinculados a la persecución penal de estos delitos.
Este programa trascendió nuestras fronteras, alcanzando una proyección internacional que convocó a disertantes y asistentes de Chile, Bolivia, Brasil y Estados Unidos.
A lo largo de esta edición, 1.591 personas formaron parte de las actividades, representando a los Poderes Judiciales, Ministerios Públicos Fiscales y fuerzas de seguridad de todo el país —desde la Ciudad Autónoma de Buenos Aires hasta las provincias de Buenos Aires, Catamarca, Chaco, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, Jujuy, La Rioja, Mendoza, Río Negro, Salta, San Juan, Santa Cruz, Santa Fe y Santiago del Estero.
También acompañaron este espacio representantes del ámbito académico y financiero, entre ellos la Universidad Scalabrini Ortiz y los Bancos Santa Fe, San Juan, Santa Cruz y Entre Ríos, fortaleciendo así una red de saberes y experiencias que enriquece cada vez más este ciclo de formación.
Esta integración de conocimientos fue posible gracias al trabajo conjunto con el Grupo Petersen y el acompañamiento de empresas líderes como Meta, Google, Binance, Chainalysis, Bitcoin Argentina, Lemon y Cellebrite. Del mismo modo, se contó con la participación de organismos nacionales e internacionales de gran relevancia, entre ellos INTERPOL, la Corte Suprema de Justicia de la Nación –a través del Cuerpo Médico Forense–, el Ministerio de Seguridad de la Nación, la Policía Federal Argentina, la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (PGN) y especialistas de áreas de cibercrimen, peritajes forenses y unidades de investigación.
Esta confluencia de voces internacionales y nacionales de excelencia ha aportado una perspectiva amplia y profunda a nuestras discusiones, reafirmando la importancia de la cooperación y el intercambio de saberes en los temas que aquí nos convocan.
A lo largo de las cuatro jornadas, hemos cumplido con el objetivo de brindar exposiciones profundas sobre los aspectos jurídicos, investigativos y tecnológicos.
Los docentes fueron seleccionados cuidadosamente entre destacados profesionales cuya experiencia y trayectoria los convierten en referentes en sus áreas de especialización. Su participación en cada tema abordado aportó un valor incalculable, enriqueciendo los conocimientos técnicos, periciales y jurídicos de los asistentes, y fortaleciendo sus competencias en temas clave como los tratados en este Programa.
Cada jornada ha dejado un valioso aprendizaje que no solo incrementa nuestro conocimiento, sino que fortalece nuestras prácticas diarias.
Aquí, un repaso, en orden cronológico, para destacar los temas abordados y el valor agregado que nos han dejado.
Primer encuentro: “MASI, Dark Web y Activos Virtuales”
En esta jornada nos adentramos en el análisis del material de abuso sexual infantil y su circulación en entornos digitales. Se exploraron las técnicas de rastreo en la dark web, el uso de la inteligencia artificial y de la tecnología blockchain para identificar transacciones y redes de distribución, así como las herramientas de trazabilidad de activos virtuales aplicadas a investigaciones penales complejas. Esta primera clase nos permitió comprender cómo las innovaciones tecnológicas pueden ponerse al servicio de la justicia, y nos dejó herramientas concretas para detectar, rastrear y reunir evidencia digital en investigaciones de explotación sexual infantil.Segundo encuentro: “Trata de Personas, Grooming e Inteligencia Artificial”
En esta clase se abordó la trata de personas y su vinculación con el tráfico y comercio de estupefacientes, así como con la producción y difusión de material de abuso sexual infantil. Se presentaron las nuevas formas de criminalidad digital y se analizaron casos complejos vinculados a las cadenas globales de suministro, reflexionando sobre la relación entre trata, migración forzada y contextos de vulnerabilidad social. A la vez, se trabajó sobre el uso de algoritmos, inteligencia artificial y agentes encubiertos en entornos digitales para la detección temprana de delitos sexuales y de trata. Este encuentro nos invitó a repensar los enfoques tradicionales de investigación, destacando la necesidad de integrar saberes tecnológicos, jurídicos y humanos para dar respuestas más eficaces y responsables frente a estas problemáticas.
Tercer encuentro: “Identidades Falsas, Grooming y Evidencia Digital”
La tercera jornada puso el foco en los desafíos jurídicos y técnicos de las investigaciones transnacionales. Se abordó la dificultad de acceder a evidencia almacenada en servidores extranjeros, el uso de Big Data y análisis predictivo para mapear redes criminales, y la responsabilidad penal de las plataformas digitales frente a contenidos ilícitos. La participación de Meta aportó una mirada fundamental sobre los mecanismos de cooperación internacional y reportes NCMEC para la detección de material de abuso sexual infantil y la preservación de pruebas en la nube. También se abordaron los desafíos emergentes vinculados a la generación de imágenes mediante inteligencia artificial y su tipificación jurídica, un campo en constante evolución que interpela la capacidad del derecho para responder a nuevas formas de criminalidad digital. Esta jornada nos dejó una comprensión más amplia sobre la importancia de trabajar en red con actores globales, uniendo el esfuerzo judicial con la colaboración de las plataformas tecnológicas y organismos internacionales.
Cuarto encuentro: “Análisis Forense Digital y Abordaje Psicológico en Delitos Sexuales”
En esta última clase se integraron las dimensiones tecnológica, forense y psicológica de la investigación penal en delitos sexuales contra niñas, niños y adolescentes. Se discutieron las nuevas formas de explotación infantil en entornos virtuales, la recuperación de metadatos y los desafíos en la admisibilidad de pruebas digitales. También se profundizó en el perfil de víctimas y agresores, la entrevista psicológica forense y la importancia de la mirada interdisciplinaria en la valoración de testimonios. Se abordó también la identificación de víctimas, subrayando la necesidad de centrar el trabajo en su individualización, acompañamiento y recuperación. Este encuentro nos permitió comprender que la tecnología, por sí sola, no alcanza si no está acompañada por una mirada humana, empática y especializada, capaz de proteger y reparar a las víctimas más vulnerables.
Este recorrido nos recordó que la formación no se agota en la transmisión de contenidos, sino que constituye una forma de fortalecer nuestra práctica cotidiana. Cada encuentro fue una oportunidad para renovar el compromiso con una justicia que investiga con rigor, actúa con sensibilidad y se actualiza al ritmo de los desafíos del tiempo que vivimos.
Para más información, visitá nuestra página:
Se llevó a cabo el cuarto y último encuentro de la tercera edición del Programa de Formación Continua 2025 sobre “MASI, Grooming y delitos sexuales contra menores en entornos digitales, trata de personas y delitos conexos”, organizado por el Ministerio Público de la Provincia de Buenos Aires junto al Grupo Petersen y el espacio i3. Esta jornada se enfocó en “Análisis digital. Nuevas tendencias”.
El Programa de Formación Continua constituye una política estratégica de capacitación destinada a fiscales especializados, investigadores y personal de la Policía Judicial, con el propósito de consolidar saberes y promover buenas prácticas frente a fenómenos delictivos complejos y de alto impacto social.
Tras dos ediciones previas altamente valoradas, el PFC se ha consolidado como un espacio de referencia en la región.
En 2023 se trabajó sobre la investigación criminal de fraudes bancarios y ciberdelitos, con la colaboración de las asociaciones bancarias ABA y ADEBA y de COELSA, generando un valioso diálogo entre el sector público y privado.
En 2024 se profundizó en la investigación digital, la ciberinteligencia y la innovación tecnológica aplicada a la justicia, con la participación de expertos nacionales e internacionales, y el acompañamiento de las Embajadas de Francia y Estados Unidos, así como de instituciones como Amazon, Fortinet, Telecom, la Universidad Nacional Raúl Scalabrini Ortiz y la ONG Bitcoin Argentina.
Esa edición reunió más de 1.400 inscriptos de Argentina y de otros países de la región, alcanzando un impacto federal e internacional sin precedentes.
En este marco, la edición 2025 se centró en la prevención y persecución del Material de Abuso Sexual Infantil (MASI), el grooming y los delitos sexuales contra menores en entornos digitales, y la trata de personas y delitos conexos, análisis de datos y redes, trazabilidad de transacciones financieras y tecnología forense aplicada a casos complejos. Se trata de problemáticas que exigen un abordaje judicial y operativo sofisticado, basado en estándares internacionales y cooperación institucional.
A lo largo de estas jornadas, llevamos adelante un proyecto sumamente ambicioso y de vanguardia dividido en cuatro encuentros cada una orientada a explorar y profundizar en las tendencias más avanzadas.
En todos ellos, se brindaron exposiciones profundas sobre los aspectos jurídicos, investigativos y tecnológicos vinculados a la persecución penal de estos delitos.
Este programa trascendió nuestras fronteras, alcanzando una proyección internacional que convocó a disertantes y asistentes de Chile, Bolivia, Brasil y Estados Unidos.
A lo largo de esta edición, 1.591 personas formaron parte de las actividades, representando a los Poderes Judiciales, Ministerios Públicos Fiscales y fuerzas de seguridad de todo el país —desde la Ciudad Autónoma de Buenos Aires hasta las provincias de Buenos Aires, Catamarca, Chaco, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, Jujuy, La Rioja, Mendoza, Río Negro, Salta, San Juan, Santa Cruz, Santa Fe y Santiago del Estero.
También acompañaron este espacio representantes del ámbito académico y financiero, entre ellos la Universidad Scalabrini Ortiz y los Bancos Santa Fe, San Juan, Santa Cruz y Entre Ríos, fortaleciendo así una red de saberes y experiencias que enriquece cada vez más este ciclo de formación.
Esta integración de conocimientos fue posible gracias al trabajo conjunto con el Grupo Petersen y el acompañamiento de empresas líderes como Meta, Google, Binance, Chainalysis, Bitcoin Argentina, Lemon y Cellebrite. Del mismo modo, se contó con la participación de organismos nacionales e internacionales de gran relevancia, entre ellos INTERPOL, la Corte Suprema de Justicia de la Nación –a través del Cuerpo Médico Forense–, el Ministerio de Seguridad de la Nación, la Policía Federal Argentina, la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (PGN) y especialistas de áreas de cibercrimen, peritajes forenses y unidades de investigación.
Esta confluencia de voces internacionales y nacionales de excelencia ha aportado una perspectiva amplia y profunda a nuestras discusiones, reafirmando la importancia de la cooperación y el intercambio de saberes en los temas que aquí nos convocan.
A lo largo de las cuatro jornadas, hemos cumplido con el objetivo de brindar exposiciones profundas sobre los aspectos jurídicos, investigativos y tecnológicos.
Los docentes fueron seleccionados cuidadosamente entre destacados profesionales cuya experiencia y trayectoria los convierten en referentes en sus áreas de especialización. Su participación en cada tema abordado aportó un valor incalculable, enriqueciendo los conocimientos técnicos, periciales y jurídicos de los asistentes, y fortaleciendo sus competencias en temas clave como los tratados en este Programa.
Cada jornada ha dejado un valioso aprendizaje que no solo incrementa nuestro conocimiento, sino que fortalece nuestras prácticas diarias.
Aquí, un repaso, en orden cronológico, para destacar los temas abordados y el valor agregado que nos han dejado.
Primer encuentro: “MASI, Dark Web y Activos Virtuales”
En esta jornada nos adentramos en el análisis del material de abuso sexual infantil y su circulación en entornos digitales. Se exploraron las técnicas de rastreo en la dark web, el uso de la inteligencia artificial y de la tecnología blockchain para identificar transacciones y redes de distribución, así como las herramientas de trazabilidad de activos virtuales aplicadas a investigaciones penales complejas. Esta primera clase nos permitió comprender cómo las innovaciones tecnológicas pueden ponerse al servicio de la justicia, y nos dejó herramientas concretas para detectar, rastrear y reunir evidencia digital en investigaciones de explotación sexual infantil.Segundo encuentro: “Trata de Personas, Grooming e Inteligencia Artificial”
En esta clase se abordó la trata de personas y su vinculación con el tráfico y comercio de estupefacientes, así como con la producción y difusión de material de abuso sexual infantil. Se presentaron las nuevas formas de criminalidad digital y se analizaron casos complejos vinculados a las cadenas globales de suministro, reflexionando sobre la relación entre trata, migración forzada y contextos de vulnerabilidad social. A la vez, se trabajó sobre el uso de algoritmos, inteligencia artificial y agentes encubiertos en entornos digitales para la detección temprana de delitos sexuales y de trata. Este encuentro nos invitó a repensar los enfoques tradicionales de investigación, destacando la necesidad de integrar saberes tecnológicos, jurídicos y humanos para dar respuestas más eficaces y responsables frente a estas problemáticas.
Tercer encuentro: “Identidades Falsas, Grooming y Evidencia Digital”
La tercera jornada puso el foco en los desafíos jurídicos y técnicos de las investigaciones transnacionales. Se abordó la dificultad de acceder a evidencia almacenada en servidores extranjeros, el uso de Big Data y análisis predictivo para mapear redes criminales, y la responsabilidad penal de las plataformas digitales frente a contenidos ilícitos. La participación de Meta aportó una mirada fundamental sobre los mecanismos de cooperación internacional y reportes NCMEC para la detección de material de abuso sexual infantil y la preservación de pruebas en la nube. También se abordaron los desafíos emergentes vinculados a la generación de imágenes mediante inteligencia artificial y su tipificación jurídica, un campo en constante evolución que interpela la capacidad del derecho para responder a nuevas formas de criminalidad digital. Esta jornada nos dejó una comprensión más amplia sobre la importancia de trabajar en red con actores globales, uniendo el esfuerzo judicial con la colaboración de las plataformas tecnológicas y organismos internacionales.
Cuarto encuentro: “Análisis Forense Digital y Abordaje Psicológico en Delitos Sexuales”
En esta última clase se integraron las dimensiones tecnológica, forense y psicológica de la investigación penal en delitos sexuales contra niñas, niños y adolescentes. Se discutieron las nuevas formas de explotación infantil en entornos virtuales, la recuperación de metadatos y los desafíos en la admisibilidad de pruebas digitales. También se profundizó en el perfil de víctimas y agresores, la entrevista psicológica forense y la importancia de la mirada interdisciplinaria en la valoración de testimonios. Se abordó también la identificación de víctimas, subrayando la necesidad de centrar el trabajo en su individualización, acompañamiento y recuperación. Este encuentro nos permitió comprender que la tecnología, por sí sola, no alcanza si no está acompañada por una mirada humana, empática y especializada, capaz de proteger y reparar a las víctimas más vulnerables.
Este recorrido nos recordó que la formación no se agota en la transmisión de contenidos, sino que constituye una forma de fortalecer nuestra práctica cotidiana. Cada encuentro fue una oportunidad para renovar el compromiso con una justicia que investiga con rigor, actúa con sensibilidad y se actualiza al ritmo de los desafíos del tiempo que vivimos.
Para más información, visitá nuestra página:
Se llevó a cabo el cuarto y último encuentro de la tercera edición del Programa de Formación Continua 2025 sobre “MASI, Grooming y delitos sexuales contra menores en entornos digitales, trata de personas y delitos conexos”, organizado por el Ministerio Público de la Provincia de Buenos Aires junto al Grupo Petersen y el espacio i3. Esta jornada se enfocó en “Análisis digital. Nuevas tendencias”.
El Programa de Formación Continua constituye una política estratégica de capacitación destinada a fiscales especializados, investigadores y personal de la Policía Judicial, con el propósito de consolidar saberes y promover buenas prácticas frente a fenómenos delictivos complejos y de alto impacto social.
Tras dos ediciones previas altamente valoradas, el PFC se ha consolidado como un espacio de referencia en la región.
En 2023 se trabajó sobre la investigación criminal de fraudes bancarios y ciberdelitos, con la colaboración de las asociaciones bancarias ABA y ADEBA y de COELSA, generando un valioso diálogo entre el sector público y privado.
En 2024 se profundizó en la investigación digital, la ciberinteligencia y la innovación tecnológica aplicada a la justicia, con la participación de expertos nacionales e internacionales, y el acompañamiento de las Embajadas de Francia y Estados Unidos, así como de instituciones como Amazon, Fortinet, Telecom, la Universidad Nacional Raúl Scalabrini Ortiz y la ONG Bitcoin Argentina.
Esa edición reunió más de 1.400 inscriptos de Argentina y de otros países de la región, alcanzando un impacto federal e internacional sin precedentes.
En este marco, la edición 2025 se centró en la prevención y persecución del Material de Abuso Sexual Infantil (MASI), el grooming y los delitos sexuales contra menores en entornos digitales, y la trata de personas y delitos conexos, análisis de datos y redes, trazabilidad de transacciones financieras y tecnología forense aplicada a casos complejos. Se trata de problemáticas que exigen un abordaje judicial y operativo sofisticado, basado en estándares internacionales y cooperación institucional.
A lo largo de estas jornadas, llevamos adelante un proyecto sumamente ambicioso y de vanguardia dividido en cuatro encuentros cada una orientada a explorar y profundizar en las tendencias más avanzadas.
En todos ellos, se brindaron exposiciones profundas sobre los aspectos jurídicos, investigativos y tecnológicos vinculados a la persecución penal de estos delitos.
Este programa trascendió nuestras fronteras, alcanzando una proyección internacional que convocó a disertantes y asistentes de Chile, Bolivia, Brasil y Estados Unidos.
A lo largo de esta edición, 1.591 personas formaron parte de las actividades, representando a los Poderes Judiciales, Ministerios Públicos Fiscales y fuerzas de seguridad de todo el país —desde la Ciudad Autónoma de Buenos Aires hasta las provincias de Buenos Aires, Catamarca, Chaco, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, Jujuy, La Rioja, Mendoza, Río Negro, Salta, San Juan, Santa Cruz, Santa Fe y Santiago del Estero.
También acompañaron este espacio representantes del ámbito académico y financiero, entre ellos la Universidad Scalabrini Ortiz y los Bancos Santa Fe, San Juan, Santa Cruz y Entre Ríos, fortaleciendo así una red de saberes y experiencias que enriquece cada vez más este ciclo de formación.
Esta integración de conocimientos fue posible gracias al trabajo conjunto con el Grupo Petersen y el acompañamiento de empresas líderes como Meta, Google, Binance, Chainalysis, Bitcoin Argentina, Lemon y Cellebrite. Del mismo modo, se contó con la participación de organismos nacionales e internacionales de gran relevancia, entre ellos INTERPOL, la Corte Suprema de Justicia de la Nación –a través del Cuerpo Médico Forense–, el Ministerio de Seguridad de la Nación, la Policía Federal Argentina, la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (PGN) y especialistas de áreas de cibercrimen, peritajes forenses y unidades de investigación.
Esta confluencia de voces internacionales y nacionales de excelencia ha aportado una perspectiva amplia y profunda a nuestras discusiones, reafirmando la importancia de la cooperación y el intercambio de saberes en los temas que aquí nos convocan.
A lo largo de las cuatro jornadas, hemos cumplido con el objetivo de brindar exposiciones profundas sobre los aspectos jurídicos, investigativos y tecnológicos.
Los docentes fueron seleccionados cuidadosamente entre destacados profesionales cuya experiencia y trayectoria los convierten en referentes en sus áreas de especialización. Su participación en cada tema abordado aportó un valor incalculable, enriqueciendo los conocimientos técnicos, periciales y jurídicos de los asistentes, y fortaleciendo sus competencias en temas clave como los tratados en este Programa.
Cada jornada ha dejado un valioso aprendizaje que no solo incrementa nuestro conocimiento, sino que fortalece nuestras prácticas diarias.
Aquí, un repaso, en orden cronológico, para destacar los temas abordados y el valor agregado que nos han dejado.
Primer encuentro: “MASI, Dark Web y Activos Virtuales”
En esta jornada nos adentramos en el análisis del material de abuso sexual infantil y su circulación en entornos digitales. Se exploraron las técnicas de rastreo en la dark web, el uso de la inteligencia artificial y de la tecnología blockchain para identificar transacciones y redes de distribución, así como las herramientas de trazabilidad de activos virtuales aplicadas a investigaciones penales complejas. Esta primera clase nos permitió comprender cómo las innovaciones tecnológicas pueden ponerse al servicio de la justicia, y nos dejó herramientas concretas para detectar, rastrear y reunir evidencia digital en investigaciones de explotación sexual infantil.Segundo encuentro: “Trata de Personas, Grooming e Inteligencia Artificial”
En esta clase se abordó la trata de personas y su vinculación con el tráfico y comercio de estupefacientes, así como con la producción y difusión de material de abuso sexual infantil. Se presentaron las nuevas formas de criminalidad digital y se analizaron casos complejos vinculados a las cadenas globales de suministro, reflexionando sobre la relación entre trata, migración forzada y contextos de vulnerabilidad social. A la vez, se trabajó sobre el uso de algoritmos, inteligencia artificial y agentes encubiertos en entornos digitales para la detección temprana de delitos sexuales y de trata. Este encuentro nos invitó a repensar los enfoques tradicionales de investigación, destacando la necesidad de integrar saberes tecnológicos, jurídicos y humanos para dar respuestas más eficaces y responsables frente a estas problemáticas.
Tercer encuentro: “Identidades Falsas, Grooming y Evidencia Digital”
La tercera jornada puso el foco en los desafíos jurídicos y técnicos de las investigaciones transnacionales. Se abordó la dificultad de acceder a evidencia almacenada en servidores extranjeros, el uso de Big Data y análisis predictivo para mapear redes criminales, y la responsabilidad penal de las plataformas digitales frente a contenidos ilícitos. La participación de Meta aportó una mirada fundamental sobre los mecanismos de cooperación internacional y reportes NCMEC para la detección de material de abuso sexual infantil y la preservación de pruebas en la nube. También se abordaron los desafíos emergentes vinculados a la generación de imágenes mediante inteligencia artificial y su tipificación jurídica, un campo en constante evolución que interpela la capacidad del derecho para responder a nuevas formas de criminalidad digital. Esta jornada nos dejó una comprensión más amplia sobre la importancia de trabajar en red con actores globales, uniendo el esfuerzo judicial con la colaboración de las plataformas tecnológicas y organismos internacionales.
Cuarto encuentro: “Análisis Forense Digital y Abordaje Psicológico en Delitos Sexuales”
En esta última clase se integraron las dimensiones tecnológica, forense y psicológica de la investigación penal en delitos sexuales contra niñas, niños y adolescentes. Se discutieron las nuevas formas de explotación infantil en entornos virtuales, la recuperación de metadatos y los desafíos en la admisibilidad de pruebas digitales. También se profundizó en el perfil de víctimas y agresores, la entrevista psicológica forense y la importancia de la mirada interdisciplinaria en la valoración de testimonios. Se abordó también la identificación de víctimas, subrayando la necesidad de centrar el trabajo en su individualización, acompañamiento y recuperación. Este encuentro nos permitió comprender que la tecnología, por sí sola, no alcanza si no está acompañada por una mirada humana, empática y especializada, capaz de proteger y reparar a las víctimas más vulnerables.
Este recorrido nos recordó que la formación no se agota en la transmisión de contenidos, sino que constituye una forma de fortalecer nuestra práctica cotidiana. Cada encuentro fue una oportunidad para renovar el compromiso con una justicia que investiga con rigor, actúa con sensibilidad y se actualiza al ritmo de los desafíos del tiempo que vivimos.
Para más información, visitá nuestra página: